EN FAMILIA CAMINAMOS CON CRISTO
En un ambiente de recogimiento y fraternidad, hemos celebrado nuestro tradicional viacrucis. Esta oración ha congregado en el patio del Colegio a profesores, alumnos y familias, que recorrimos juntos las estaciones que conmemoran las últimas horas de Jesús.
Antes de revivir su Pasión, recordamos a San Francisco de Asís, que enfocó este camino como un acto de amor incondicional y unión mística con los sufrimientos de Cristo.
Sus reflexiones enfatizan la gratitud, el abandono de los pecados, el desapego material y la alegría de compartir la cruz para alcanzar la vida eterna, viendo la pasión como la máxima expresión del amor divino. En cada estación repetimos las palabras que San Francisco, amando a Cristo Crucificado, solía decir: «Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo», frase central del viacrucis. El coro del colegio nos acompañó con sus cantos, ¡cada vez suenan mejor sus voces! La jornada no solo fue un acto litúrgico, sino una manifestación de unidad. Recordamos el sacrificio de Cristo en la cruz, subrayando su amor como motor de salvación y ejemplo para todos los cristianos. Caminamos como lo hacen las familias: unidos y acompañando a Jesús en su entrega. El silencio respetuoso y la participación activa de padres, profesores y alumnos, crearon una atmosfera de reflexión profunda, donde las lecturas de cada estación nos invitaron a aplicar las enseñanzas de la pasión en nuestro día a día.
Tras el acto, el tono de la jornada se volvió festivo y cercano. El AMPA del colegio organizó una merienda de convivencia en el patio del colegio, permitiendo que la comunidad educativa compartiera un momento de charla y distensión. Así, pudimos disfrutar de chocolate caliente y dulces típicos de Semana Santa (torrijas, roscos y borrachuelos).
Este cierre sirvió para estrechar lazos entre familias y el profesorado, recordando que la Fe también se celebra, como Él, compartiendo la mesa y la alegría de estar unidos.
Nuestro recorrido terminó adorando a Jesús que en la cruz nos miraba sonriendo, feliz de ver a cuántos nos había reunido para estar con Él.






