¡Qué cole tan grande!
Mamá, papá, ¿aquí solito me vais a dejar?… palabras que a lo largo de estos primeros días de septiembre hemos escuchado en nuestros nuevos alumnos de 3 años. Y es que, si comenzar el colegio siempre es una gran aventura, llena de ilusión, descubrimientos y también de pequeños retos, cuanto más para los que empiezan este curso 1º de Educación Infantil. Ellos acudían con inquietud esa mañana del 9 de septiembre y todos los demás les dábamos la bienvenida con gran ALEGRÍA.
Durante estos días, hemos acompañado a los más pequeños con mucho cariño y paciencia en su periodo de adaptación, sabiendo que cada niño necesita su propio tiempo para sentirse seguro, querido y feliz en su nueva “casa”. Ahora, un lugar desconocido para ellos, pero que pronto se convertirá en lugar de risas, juegos y canciones.
Han sido días de llantos, inseguridades y miedos, pero sobre todo días en los que juntos, de la mano de sus seños, han ido descubriendo el que ya es su cole, donde pronto se sentirán felices.
Poco a poco han ido conociendo a sus nuevos compañeros y sus seños y ya van aprendiendo los nombres de todos.
Con qué ilusión han realizado sus primeros trabajos para decorar sus aulas y cómo han disfrutado viendo sus manos llenas de pintura…
A lo largo de este curso que ahora comienza y siguiendo los pasos de nuestra fundadora, Beata Madre Carmen del Niño Jesús, que nos enseñó a amar a Jesús en lo sencillo de cada día, queremos que los niños descubran desde sus primeros momentos en el cole que Jesús siempre camina a su lado. Aquí encuentran un lugar donde se les acoge tal como son y donde se cultiva la alegría, el juego y la confianza.
En estos primeros días junto a los más pequeños, tenemos muy presente nuestro lema pastoral de este curso, “Como él”, que nos invita a mirar a San Francisco, que supo vivir el Evangelio con humildad, cercanía y ternura. Y es ese mismo espíritu el que nos inspira al recibir a nuestros niños: cuidarlos, comprenderlos y enseñarles, paso a paso, a vivir y compartir el amor.
De la mano de Nuestra Madre, María, confiamos en que este inicio, lleno de mimos, sonrisas y acompañamiento, será el comienzo de un maravilloso camino de crecimiento en familia, en amistad y en fe.
“Mirad en los niños la presencia de Jesús infante” (Beata Madre Carmen del Niño Jesús)






