Cada 8 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Dislexia con el objetivo de parar un momento y hacer reflexionar sobre esta dificultad específica de aprendizaje que afecta a un número importante de personas a nivel mundial.
La dislexia tiene un origen neurológico que impacta en la habilidad para leer, escribir y, en algunos casos, para comprender palabras y letras, sin afectar la inteligencia general de quienes la padecen. Es una condición que no desaparece al crecer, pero hay apoyos, enfoques de enseñanza y estrategias para ayudar a los niños a manejar sus desafíos y salir adelante en la escuela y en la vida posteriormente.
Hoy hemos reflexionado en el colegio, con alumnos de 2º, 3º y 5º de educación primaria, a través de un pequeño taller en los que han aprendido que todos somos diferentes y que cada uno tenemos fortalezas y dificultades. Han conocido las que tienen que enfrentar, día a día, los compañeros que tienen esa condición y lo han experimentado a través de situaciones prácticas. Han sido conscientes también que estos compañeros pueden tener habilidades muy positivas incluso llegar a BRILLAR como cualquier otro y han conocido personajes famosos que tenían dislexia.
Han aprendido lo importante que es llevar a cabo ciertas estrategias en clase que les hagan tener las mismas oportunidades que los demás.
Por último han intentado ponerse en su lugar y reflexionar sobre lo importante que es la empatía con cualquier compañero que lo pueda pasar mal ante diferentes retos y han escrito un mensaje de ánimo y comprensión, algunos de los cuales han quedado plasmados en estrellas que han sido puestas en el mural hecho a tal fin en el colegio.
Juntos somos más grandes






