JUNTOS A ASÍS COMO ÉL

El primer fin de semana de mayo, con motivo del VIII centenario de la Pascua de San Francisco, un grupo de profesores y Hermanas de nuestro colegio fuimos en peregrinación a la ciudad del santo junto con otros compañeros de nuestra Congregación. Desde distintos puntos de origen nos reunimos en Roma, donde comenzó la experiencia tan esperada dentro de este año jubilar. 

Nuestro autobús, con Óscar Alonso que nos ilustró durante todo el trayecto, llegó al hotel de Perugia a las 5:00.

¡Qué privilegio ver amanecer en el paisaje de Asís!

La ilusión ganó al cansancio del viaje y nos dirigimos al monte La Verna cuya belleza y algunos signos que le manifestó el Señor animaron a Francisco a quedarse allí un mes y medio en 1224. 

La hermana Bella, del convento de la Observancia, nos explicó con mucha devoción aquel paradero y a las 11:00 asistimos a la Eucaristía en la Basílica donde se encuentran, entre otras reliquias de San Francisco, el hábito que llevaba puesto cuando recibió los estigmas. Bajamos también al Sasso Spico y rezamos en la llamada ‘celda de los estigmas’, ahora iglesia en la que se venera delante del altar, en el suelo, el lugar exacto donde Francisco tuvo la visión del Serafín de las seis alas. Después de comer tuvo lugar el rezo de nona y la solemne «procesión de las Llagas» de los frailes, junto con todos los presentes,  cantando las letanías de la Virgen. Por la tarde, imbuidos del paisaje y del espíritu franciscano, salimos hacia Asís y tomamos un primer contacto con la ciudad medieval, hoy Patrimonio de la Humanidad. Terminamos el día con una verdadera peregrinación a la estación de tren y al merecido descanso tras un día lleno de emoción. 

El 2 de mayo siguió siendo una jornada muy especial. Visitamos el Sacro Convento, admirando, entre otros, los frescos de la bendición a los pájaros, la Virgen del anochecer y, cómo no, rezando con devoción a los pies de nuestro santo, pidiéndole por todos nuestros seres queridos y agradeciendo el legado que nos ha dejado en nuestras Hermanas Franciscanas que lo mantienen vivo entre nosotros. 

Seguimos la ruta por San Damián, Santa Clara, Santa María la Mayor donde vimos el cuerpo de san Carlo Acutis, Santa María de los Ángeles, caminando tras las huellas de Francisco y Clara con respeto, silencio y admiración. Por la noche celebramos la Eucaristía en las puertas de la Porciúncula, rezamos el Rosario con la Procesión de las Antorchas y cerramos el día con la sensación de haber compartido algo mucho más profundo que un simple viaje.

Al día siguiente, pusimos rumbo a Roma para culminar la peregrinación junto al Santo Padre, con la posibilidad de visitar Santa María la Mayor y la Basílica de San Pedro antes del regreso. Tuvimos la suerte de que el papa León diera la bienvenida a nuestro grupo cuando rezó el Regina coeli allí en la plaza del Vaticano. 

¡Qué sensación la de sentirnos todos familia, ondeando distintas banderas, pero un mismo corazón! “El Señor me dio hermanos” 

Volvimos a casa con el alma llena, agradecidos por todo lo vivido, por la belleza compartida y por la certeza de que este camino nos dejó una huella que permanecerá en nosotros. No olvidaremos nunca esta experiencia: estar en todos estos lugares por donde pasó Francisco, imaginándonoslo con su caballo por las cuestas y disfrutando de los mismos lugares que él disfrutó. Se ha hecho más presente allí ese espíritu franciscano que nos invade a todos.  Poco a poco, entre trayectos, encuentros y silencios, hemos podido entrar en la atmósfera de San Francisco, dejando que cada momento y lugar nos hablara al corazón.

“Bienaventurado el siervo que guarda en su corazón los secretos del Señor”

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
Imprimir
Últimas entradas

YA SOMOS DE PRIMERO

Estos primeros días han tenido un poco de todo: nervios, curiosidad, alguna mirada que preguntaba “¿y ahora qué?” y muchas ganas de descubrir la nueva

Leer más »

Comunicación

En el siguiente botón pueden consultar el listado provisional referido a la segunda adjudicación. Haz clic aquí

Leer más »

ROSARIO DE LA AURORA 2026

UN ROSARIO COMOÉL El silencio de las primeras horas del día envolvía las calles mientras alumnos, familias, profesores, Hermanas y antiguos alumnos nos preparábamos para

Leer más »