
Se acerca el 8 de diciembre y, en el Colegio Buen Consejo, nos preparamos para celebrar esta fiesta grande de nuestra Madre, María Inmaculada, acudiendo a ella con el rezo de la novena.
María tenía un corazón grande y abierto a todos y siempre pensaba cosas bonitas para los demás. En su Corazón de Madre aprendemos la actitud ante Dios y ante la vida y por eso, en esta ocasión, hemos querido detenernos en las virtudes de su Corazón.
La Virgen fue coronada con doce estrellas. Es por eso que en estos días hemos utilizado el símbolo de las estrellas. En cada una hemos escrito una de las virtudes. Nos hemos fijado en la sinceridad, el agradecimiento, la oración, la obediencia y la bondad.
Nosotros acudimos a la capilla a hacer nuestra oración junto a ella; y ella, a buen seguro, se sentirá feliz de ver a sus hijos que acuden bajo su amparo a poner en su Corazón sus preocupaciones, deseos, alegrías,…
No dejemos de agradecer el regalo que Dios nos ha hecho en su Madre. Que por su Corazón lleguemos al Corazón de Jesús.






